Argentina Tu Historia Mala Praxis

Oscar Acosta | Tu Historia Mala Praxis Médica

Oscar Acosta | Tu Historia Mala Praxis Médica
Oscar Acosta | Tu Historia Mala Praxis Médica

Oscar era un chico muy alegre, muy bueno… siempre estaba haciendo bromas, le gustaba escuchar música, era un tipo que siempre tenía ideas, proyectos, siempre estaba buscando hacer algo…era un tipo humilde que te daba hasta lo que no tenía,… si vos necesitabas algo, él lo conseguía…

Acá el barrio lo seguimos llorando, porque ayudó a todo el mundo… de ir a soldar un portón a una vecina, salir a correr a unos ladrones para que no robaran a un vecino sin darse cuenta que estaban armados,…Oscar era un pibe maravilloso.

Tuvo muchos trabajos, se aburría y agarraba a otro, tenía millones de vocaciones…Durante el último tiempo fue remisero, manejaba el taxi de mi papá (a partir de su fallecimiento, Oscar se convirtió no solo en sostén de su familia -tiene 2  hijos hermosos Ailin y Giuliano – sino que también de mi mamá), pero anteriormente había sido carnicero, trabajo para una renombrada empresa de golosinas como camionero.

A los 18 años trabajó levantando cajones de pollos para una importante empresa…y es cuando aparece la hernia de disco…

Desde entonces, siempre sintió mucho dolor, siguió todos los tratamientos que le indicaron, pero llegó un momento en que no dio más.

Visitó médico tras médico durante años, hasta que empezó a hacerse atender en el Hospital Eva perón (ex Castex), de San Martín que es donde le propusieron operarse.

Él tenía comprometidas las vértebras L5 y S1 – que son las de la zona sacro lumbar –. Durante el último tiempo, ya no podía caminar, tenía la pierna izquierda afectada, los dolores eran terribles obligándolo a estar casi 5 meses postrado, sin siquiera poder levantarse – incluso había que llamar a la ambulancia de 4 a 5 veces por día porque no lo podíamos levantar para llevarlo al baño …

Además de mejorar su salud, él soñaba con los 15 años de su hija, quería operarse para poder trabajar más, y juntar el dinero necesario para poder hacerle la fiesta.

Nos habían nos habían explicado todo lo referente a la cirugía en detalle, que era una cirugía sin riesgos, que se operaba un día y un par de días después le daban el alta…Una cirugía con CERO riesgo.

Oscar se internó el 20 de febrero, todos los análisis del pre quirúrgicos habían dado bien.

El 21 de febrero a las 8:00 de la mañana ingresó a quirófano. Nos habían dicho que su cirugía no iba a demorar más de 3 horas sin embargo salió a las 4 de la tarde (6 horas despúes). El cirujano que lo opero Christian Chiuso se acercó a nosotros, nos explicó detalladamente toda la operación, indicó que la misma haba sido un éxito.

Cuando lo bajaron del quirófano y lo llevaron a la habitación, él nos empezó a decir que no se sentía bien, estaba temblando, hipertenso y con muchas palpitaciones, tenía dificultad para respirar, estaba pálido y sudaba frio… estaba muy hinchado y comenzó a decir que le dolía mucho el abdomen…nunca se quejó del dolor de la cirugía pero sí se quejó del dolor abdominal que sentía.

El medico insistía en que todo estaba bien…pero al cabo de una hora los dolores de Oscar se fueron intensificando, y nosotros notamos que él se hinchaba cada vez más…

Era un día de muchísimo calor, sin embargo él temblaba de frío…médicos y enfermeros nos dijeron que era por la anestesia… a medida que pasaban las horas, Oscar sentía más y más frio…

Llego un momento en el que ya no orinaba. No podía tomar agua, él nos decía que tenía mucha sed, y cada vez que mamá quería darle agua nos decía que se tenía una sensación de estar muy lleno y no tomaba el agua porque no la podía tragar…

Lloraba de dolor porque le dolía el abdomen…mi mamá llamaba a los enfermeros una y otra vez, y éstos lo único que hacían era ponerle un calmante tras otro y nada más.

Pasaban las horas y el cuadro era cada vez peor. El Doctor Christian Chiuso Perrossi es el neurocirujano que lo había operado y nos dijo “cualquier cosa que pasa, me llaman que yo voy a estar de guardia”.

A eso de las 4.30 de la mañana los dolores se hicieron insoportables, gritaba, lloraba, vino un enfermero que le dijo a mi mamá que iba a colocarle una medicación más fuerte… pero no pasó nada… Oscar seguía muy mal, entonces el enfermero llamó al neurocirujano y su respuesta fue: “que aguante hasta la ronda médica de las 8 de la mañana”.

Desde ese momento ya no pudo dormir más, Oscar nunca dejo de sentir dolor. Cuando llegó la ronda médica, mi hermano seguía gritando de dolor.

Ellos le tocaron la panza y dijeron que eran gases, le curaron la herida, repitieron que estaba todo bien y se fueron…

Mi hermano GRITABA de dolor… estaba internado en el tercer piso del hospital en la habitación 317…y sus gritos se escuchaban desde el primer piso. A medida que la gente subía las escaleras iban escuchando sus gritos – Hay muchísimos testigos en la causa que afirmaron en fiscalía haber escuchado los gritos desesperados de dolor de Oscar –…Sin embargo ningún médico se hizo eco de esos gritos.

A las 9.30 mi mamá fue a buscar a al Dr. Chiuso y le pidió por favor que fuera a verlo y éste le contestó que eran gases, que no era nada importante que quizás se solucionaba con un enema. En la desesperación mi mamá le pidió la orden para que le hicieran el enema así se la entregaba rápido a las enfermeras…Nunca la escribió

Oscar comenzó con pequeños desmayos producidos por el mismo dolor, era como que se dormía. Se despertaba, balbuceaba, temblaba, estaba totalmente hinchado, desfigurado, tenía dificultad para respirar, y sudaba cada vez más.

Mi mamá solicitó la ayuda del neurocirujano de turno incontables veces, y él solo respondía -“estoy en el otro piso” o “ahora subo a verlo”… pero nunca apareció.

Al mediodia, luego de que la enfermera a cargo de revisar los signos de Oscar, saliera corriendo a buscar al médico – evidentemente porque habrá notado qu algo no estaba bien – el Dr. Cristin Chousa se dignó a revisarlo.

Se acercó a la habitación, lo revisó, lo controló y volvió a decir “está todo bien, todo normal, no pasa nada”.

Oscar ya ni siquiera tenía fuerzas para gritar, y le decía al médico “algo me pasa, estoy mal… me duele, me duele mucho… es algo acá en la panza” a lo que el cirujano contestó: “son gases, aguanta que solo son gases…bueno, me voy a comer”…y se fué…nunca más volvió.

En un momento vino a visitarlo un amigo… a medida que iba subiendo la escalera se escuchaban los gritos de Oscar.

Desesperado salió a buscar ayuda, igual que nosotros. Él empezó a patear puertas y aparecieron dos o tres médicos que no tenían nada que ver con la cirugía de Oscar. Fueron rápido a la habitación, lo empezaron a revisar y minutos después llegamos nosotros…ahí nos enteramos que a mi hermano lo estaba reanimando porque había entrado en coma, su presión estaba en 60-40, lo que había ocasionado un paro cardiorrespiratorio

Pese a que solicitamos le hicieran un estudio más exhaustivo porque Oscar tenía el abdomen súper inflamado, y se le notaban como unas pequeñas pelotas en la superficie del abdomen, ellos dijeron que era una reacción normal.

A la 13.30 apareció el Dr. Chiuso que al vernos llorando, nos dijo que éramos unas exageradas. Nos invitó a pasar a la habitación para ver a mi hermano, pero para su sorpresa, ya había otros profesionales dentro intentando reanimar a Oscar.

Estuvieron desde la 13.30 a las 15.30  aproximadamente reanimándolo y tratando de compensarlo…y nosotros ahí, viendo todo, había alrededor de 17 médicos en la habitación.

Cuando lograron estabilizarlo nos dijeron que mi hermano estaba muy mal, que al parecer había tenido una hemorragia interna, que no sabían dónde, y que lo iban a trasladar al quirófano para operarlo nuevamente.

Entró nuevamente a quirófano a las 3.30 de la tarde y salió a las 7.40 de la tarde. El doctor Jaime Alfaro se acercó a nosotros y nos dijo que sin querer en la primer cirugía a Oscar le habían cortado la arteria iliaca, con lo cual Oscar se había estado desangrando y su abdomen estaba lleno de sangre, por eso sentía esos dolores, dijo también que lamentablemente esas cosas suceden, que son errores humanos involuntarios.

Nos pidió que nos quedáramos ahí porque eran horas decisivas, nos dijo que el corazón de Oscar era muy fuerte, que sus órganos estaban bien… había muchas posibilidades de que todo saliera muy bien.

Mientras el médico nos explicaba la situación, a mi hermano lo habían bajado del quirófano a la sala de terapia. A los 5 minutos me llamaron aparte y me dijeron que a Oscar lo estaban reanimando, que avise a mi familia.

Cuando le estaba comunicando a la familia lo que me habían explicado, a los pocos minutos, volvieron para informarme que Oscar había fallecido.

Entre a verlo yo primero, él estaba acostado, tapado con unas sábanas, la cara destapada, y tenía un corte bastante importante en el lado derecho del cuello… las vendas se estaban despegando porque salía mucha sangre…

Me desesperé, lo destape porque quería ver que le habían hecho… pude observar que tenía un corte enorme en el abdomen hasta la ingle.

Le habían hecho 10 transfusiones de sangre, que como no coagulaba comenzó a salir por todos sus orificios.

Según el certificado de defunción, falleció el 22 de febrero a las 19.40. Se puede visualizar que en principio pusieron que su fallecimiento había ocurrido por un ataque cardiorrespiratorio y luego lo habían tachado para corregirlo.

En difinitva, la causa de fallecimiento fué Lesión vascular de la arteria ilíaca, y que a causa de esa lesión se produce un shock hipovolémico que desencadenó un paro cardiorrespiratorio.

Lo enterramos el 23 de febrero…

Las dudas acerca de su muerte hicieron que, junto a mi hermano Claudio, volvamos al hospital para encontrar respuestas. Un médico nos dijo: “a su hermano lo mataron, la arteria ilíaca no se puede cortar así nomás“. Agrego, “es una arteria grande que transporta toda la sangre que va al cuerpo, un cirujano no puede NO advertir que cortó un arteria” …

Quisimos hablar con el Dr. Chiuso, que después de muchas evasiones no tuvo otra opción más que enfrentarnos y su explicación fue: la arteria se rompió sola a las 12 del mediodía.

Indicó que en la operación no hubo ningún tipo de complicación, y que falleció en ese momento porque de todas maneras iba a quedar como un vegetal, porque al haber tenido un shock hipovolémico todos los órganos habían dejado de funcionar.

Le pedí los nombres de los médicos intervinientes en ambas cirugías, y con prepotencia me contesto que aunque yo hiciera juicio a Oscar no me lo devolvía nadie… hubo otros comentarios fuera de lugar, pero yo no hice caso y no me moví de ahí hasta que finalmente empezó a anotar todos los nombres. Sin embargo escribió mal sus nombres en forma deliberada.

La denuncia se hizo el 23 de febrero en la comisaría 1ra de San Martin. Los médicos del equipo médico que intervino a mi hermano son Cristian Chosi, Jaime Alfaro y Marcos Molina Flores.

El 25 de febrero, en medio del dolor que sentíamos, hicimos una marcha. Ese mismo día, directivos del hospital pidieron reunirse con nosotros para mediar la situación.

A mitad de conversación con la directora del hospital, llego el pedido de la fiscal de secuestrar la historia clínica de mi hermano.

Se pudo secuestrar la historia clínica antes de que sea modificada, porque la historia clínica presentaba espacios vacíos y hojas sin firmar.

Todo se corroboró el 8 de marzo, fecha en la que se hizo la autopsia, la cual determinó que no solo habían cortado la arteria iliaca sino también la aorta había sufrido un corte de 1 cm.

El 9 de marzo El Dr. Alfaro se auto imputó, aduciendo que él había sido el responsable de la muerte de mi hermano.

Oscarcito entró el 20 de febrero al hospital lleno de ilusiones y de promesas, con las esperanzas de curarse y realizarle la fiesta de 15 a su hija.

Sin embargo, el 22 de febrero lo mataron… y de alguna forma, parte de nosotros se fué con él.

QEPD

 

Verónica Acosta

 

 

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