Tu Historia Mala Praxis

Mateo Lautaro de Isidro Casanova | Tu Historia Mala Praxis Médica

Hola, esta es mi historia… dudé en contarla… pero me sentí identificada con muchas de las chicas que compartieron la suya.

El día 24 de Mayo de 2017 a la madrugada sentí algo raro que no entendía que era pero me asusté… llamé de inmediato a la ambulancia, me revisaron y me trasladaron a la Clínica Figueroa Paredes de Laferrere, eran las 3.20 de la madrugada…al llegar a la clínica, me tuvieron esperando más de 30 minutos.

Como dije, estaba asustada, desesperada y con mucho dolor.

Lloraba mucho cuando el médico de guardia me llamó, me hizo pasar al consultorio y me dijo que me bajara los pantalones y la ropa interior para revisarme.

Me dijo que me acostara en la camilla, y me hizo tacto. Según me dijo todo estaba bien, y procedió a hacerme un monitoreo donde pudimos escuchar los latidos de mi bebe.

Nuevamente me dijo, que como estaba todo en perfecto estado iban a inyectarme algo y me iban a mandar a mi casa.

Al cabo de un rato, cuando estaba a punto de retirarme me dijo que era preferible que me quedara internada durante algunos días… no entendí porque…

En ese momento me encontraba con mi hermano ya que mi marido estaba trabajando. Mientras a mí me llevaban a la habitación, mi hermano fue a hacer los trámites de la internación.

Ya en la habitación, se acercó personal del laboratorio y me realizó los análisis de sangre y orina necesarios.

Me colocaron suero, y en el suero colocaron los antibióticos.

Yo no entendía porque…. Supuestamente todo estaba bien.

Alrededor de las 9 de la mañana me llevaron a la sala de imágenes para hacerme una ecografía.

Mi marido ya estaba conmigo. Nos dijeron que la ecografía estaba perfecta, pero que tenía poco líquido amniótico… me volvieron a llevar a la habitación.

Dos horas más tarde, volvió el médico y esta vez solo hablo con mi marido afuera de la habitación.

No pude escuchar nada… rato después entraron y el medico me dijo que tenía una pequeña infección urinaria, que estaba todo bien, que el bebé estaba bien y que con los antibióticos que me estaban dando iba a mejorar en un par de días, que era por eso que tenía esos dolores.

Pasaron dos días, yo me sentía mucho mejor pero no me dieron el alta.

Era 27 de mayo cuando empecé a sentir dolores en la espalda… me dolía tanto que lloraba.

Mi marido, llamó urgente a la enfermera. Vinieron, me hicieron tacto y me dijeron: “no es nada, tenes 1 cm de dilatación… quedate tranquila que en un rato volvemos”.

Pasaron 3 horas y nadie había ido a verme, yo seguía igual, sentía mucho dolor.

Mi marido salió a buscar al médico. Vino el medico junto con otra doctora… él me hizo tacto y habló con ella, luego ella me hizo tacto… y dijo “ahí toque algo”

Cuando se estaban por retirar me dicen: “quédate tranquila todo está bien, sos muy impaciente…mira si tuvieses el embarazo más avanzado…”

Se fueron los dos.

No pasaron más de 10 minutos cuando sentí que algo salía entre mis piernas… era un coagulo enorme… manche todo de sangre… Mi marido ante esa situación salió gritando llamando al médico… nadie lo encontraba.

Cuando apareció, yo estaba en crisis, dijo: “mmm parece que fue un aborto…” y se fue… no lo vimos más.

Las enfermeras me cambiaron de cama porque había manchado toda la otra y trataron de tranquilizarme… va a estar todo bien me dijeron…

El 28 vinieron a hacerme un monitoreo… y milagrosamente pudimos escuchar el corazoncito de mi bebe…

Mi marido preguntó ¿qué pasaba? ¿qué iba a pasar? ¿Iba a nacer? ¿No había tenido un aborto?… la respuesta fue: “…mejor no, es muy chiquito y no va a sobrevivir si nace…” se retiraron de la habitación sin explicarnos nada.

Como mi marido trabajaba esa noche, mi cuñada se quedó a acompañarme. Mi bebé se movía mucho, lo podía sentir.

Como a las 5 de la mañana, ya era 29 de mayo, comencé a sentir nuevamente dolores en la espalda.

Le pedí por favor a mi cuñada que llamara a la enfermera… vino y solo me dijo: “quédate tranquila mamá…” … y se fue.

Al rato vino un médico, me hizo tacto y nos comunicó que el bebé iba a nacer, que me tenían que llevar a la sala de partos… No entendía nada… ¿Cómo que iba a nacer? Llame llorando a mi marido, diciendo que el bebé iba a nacer.

Ya en la sala de partos, yo tenía dolores muy fuertes, me dijeron: “dale, subite a la camilla” … Subí como pude…

Después de eso escuché: “dale abrí las piernas!!”

Yo no tenía fuerzas ni para eso, me sentía muy mal realmente, y como no podía sostener las piernas en alto…decidieron atarme los pies.

Me decían: PUJA! PUJA!

Yo lloraba. De miedo, de dolor…

Y de nuevo:…PUJA!!!! No llores!! Eso no ayuda en nada!!!.

Quise en ese momento agarrara la enfermera de la mano, buscaba contención… y ella me miró y dijo: “…que haces???? Puja!!!”

Mi bebe nació. no lo escuche llorar. Rato después vino el medico a decirme: “lo lamento, pero tu bebe nació muerto”.

Yo lloraba.

Dijo también: “relájate, te vamos a limpiar”

Lo que sentí fue horrible. Sentí como me raspaban por dentro.

Insistían… “relajate, relajate” … mi hijo acababa de morir… no me podía relajar.

…entonces, decidieron sedarme.

Al rato sentí que trataban de despertarme… “trata de abrir los ojos y subite a la silla que te vamos a llevar a la habitación…” me dijeron.

Cuando me desperté me preguntaron si quería ver a mi bebe… no tenía reacción en ese momento, no entendía que me decían… respondí que no… porque no me sentía preparada.

Al llegar a la habitación estaba mi familia llorando. Mi marido al verme, me abrazo…y lloramos juntos.

No sé cuánto tiempo paso hasta que vino el medico a decirnos: “esas cosas pasan”.

Estaba destruida… al otro día apareció una psicóloga…quería preguntarme cosas… le pedí que se fuera, porque no tenía ganas de ver a nadie del hospital, quería estar sola.

Pasaron unos minutos cuando nos vienen a informar que teníamos 24hs para decidir qué hacer con el bebé, de otra manera el hospital se haría cargo.

Decidimos cremarlo. Fuimos a la morgue a verlo, y a despedirnos. Fue la primera vez que lo vi. Era un bebe hermoso y grande. Su nombre era “Mateo Lautaro”.

No me dejaron tocarlo, solo verlo… y de lejos.

Comenzamos a averiguar qué había pasado, queríamos respuestas…

Quise aprovechar una consulta a la que tuve que ir una semana después de perder a mi hijo para que me revisaran… estuvimos esperando más de 2 horas… el medico nunca apareció… una enfermera se acercó a mí, y me dijo que me volviera a mi casa… que el doctor había tenido una urgencia y se había tenido que ir.

Desde que sucedió esto, mi vida no es igual. Durante mucho tiempo tuve ataques de llanto… soñaba con el parto y con mi hijo.

A raíz de esto decidimos cambiar de obra social y de clínica.

Una semana antes de que me ingresaran a la Clínica había ido a mi último control. Me había realizado todos los estudios que me habían pedido.

En esa consulta, la obstetra me dijo que el bebé estaba muy sano, y que todo estaba perfecto.

Le dije que sentía dolores de espalda… ella respondió que era normal… no supe hasta que mi bebe falleció que esos dolores eran contracciones. Era mi primer embarazo.

Verónica Romero.

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