Argentina Tu Historia Mala Praxis

Angie de Salta (Argentina) | Tu Historia Mala Praxis Médica

Angie | Tu Historia Mala Praxis Medica
Angie | Tu Historia Mala Praxis Medica

Angie soñaba con su fiesta de “Dulces 16”. Somos una familia muy muy humilde… y si bien no contábamos con los medios económicos para hacer una gran fiesta, hicimos una sencilla pero hermosa… Ella estaba feliz, fue el 23 de diciembre de 2015.

Dias previos al festejo, Angie, se quejaba de dolores de cabeza… y decidí llevarla al médico. El médico me dijo que no encontraba nada raro, me dio a entender que estaba fingiendo, que volviéramos a casa…

Los dolores de cabeza siguieron y se hicieron más intensos, por eso, fuimos otra vez a verlo y nuevamente la misma respuesta…según él mi hija estaba mintiendo.

Pasaron las fiestas de Navidad y Año Nuevo y Angie seguía quejándose. Volvimos a ir al médico y en esta oportunidad la dejaron internada en el Sanatorio Modelo de Salta Capital… pero continuaba la incertidumbre sobre su estado.

Angie se quejaba de dolor… y de repente comenzó a tener convulsiones…

La dejaron en observación, pero al no presentar ningún otro síntoma la dieron de alta y nos mandaron a casa.

A los pocos días se repitió el mismo episodio, convulsiones. Fuimos inmediatamente al sanatorio y la dejaron internada, nuevamente.

Ella no estaba bien… noté que Angie había empezado a hincharse.

Un día, mientras estaba internada en el sanatorio, se durmió… y no se despertó.  No fueron horas, trascurrieron días sin despertarse. Yo no podía entender el motivo por el cuál Angie no abría los ojos.

No tuvo una atención médica adecuada. Todos los días era una pelea distinta con los médicos para que la llevaran a la sala de terapia intensiva, creía que allí la iban a atender adecuadamente.

Yo la veía desmejorar día a día, estaba cada vez más hinchada. Me dijieron que debía ser paciente que Angie se iba a despertar.

Les rogué que hicieran algo… hasta que por fin la trasladaron a la sala de terapia intensiva.

El diagnóstico de la salud de Angie era que tenía una infección en el pulmón derecho.

 

Yo no podía quedarme con ella, porque no está permitido…de haber podido, yo la hubiese cuidado.
Deje a mis otros hijitos en casa para estar pendiente de ella y no me arrepiento de haberlo hecho porque en ese momento Angie me necesitaba ahí.

En terapia intensiva del Sanatorio Modelo de Salta me encontré con gente mucho peor. Después de siete días, se despertó… y así como podía, sin fuerzas me dijo que el enfermero de terapia la había manoseado, que la había tocado.

Furiosa ante esa situación fui a acusarlo con sus superiores… pero obviamente, no me creyeron. Como siempre pasa, se cubren entre ellos… pero no quedó ahí, fui a la policía e hice la denuncia.

Luego de la acusación las cosas no mejoraron, teníamos que seguir teniendo trato con las autoridades del Sanatorio y con el médico.  No me importaron los maltratos ni las agresiones hacia mí, sólo quería que alejaran al enfermero que había manoseo a mi hija.

La respuesta del médico fué “Bueno, llévese ya a su hija de acá, ahora ella está a su cargo”.

Esa mañana nos retiramos del sanatorio, Angie en silla de ruedas porque no podía caminar pero feliz por salir de ese lugar…

A la tarde la note mal, casí no había comido, tenía fiebre y yo no sabía qué hacer, o adonde ir. Era una situación terrible, no confiaba en el sanatorio, me sentía acorralada.

Al día siguiente y viendo que seguía empeorando llamé a la ambulancia para que la trasladaran, se la llevaron de urgencia.
Les explique todo lo que había pasado, donde había estado internada, los estudios médicos que le hicieron…y la admitieron en el Hospital San Bernardo.

La dejaron en observación en la guardia mientras le realizaban estudios, y después la pasaron a una habitación. Ese fin de semana estuvo muy muy mal, y no hubo un solo neurólogo para que la viera…

Fue atendida por una neuróloga recién el lunes por la mañana, que también nos trató mal. Mi hija estaba muy mal, parecía dormida, había entrado en estado de coma.

Le colocaron todo tipo de tubos y vias por todos lados, la llevaron al shockroom, la intubaron, y me explicaron que tenía una infección en el pulmón derecho, neumonía y además estaba deshidratada.
Mientras estuvo en coma los médicos aseguraban que iba a despertar y que ella iba a salir adelante…
A ella le encantaba Maluma, y yo ponía canciones y le cantaba todos los días…

Mi hija despertó el 23 de marzo…el día de mi cumpleaños… la trasladaron a otra sala… pero ella no me reconoció…no sabía quién era.
Los médicos estaban sorprendidos, ella estaba despierta, pero sin reacción… no solo no me reconocía, tampoco hablaba…
El diagnóstico fue hemorragia múltiple cerebral. Me quedé paralizada al oír este informe.No esta preparada…

Estuvo en ese estado varios días. El 9 de abril estuve todo el día con ella, la bañé, la cambie… me acuerdo que ella transpiraba frio…
Como llovía me volví a mi casa, para darme una ducha, cambiarme y volver…habré llegado a mi casa a las 3 de la mañana. A las 5 sonó el teléfono. Me pedían que fuera urgente al hospital.

Mi hija había fallecido esa madrugada del 10 de abril de 2016, después de 3 paros cardiorrespiratorios.

Se me vino el mundo abajo, había perdido a mi bebé.

Perdí a mi hija porque los médicos no indagaron más sobre lo que ella manifestaba, la trataron como una adolescente mentirosa.

Somos una familia muy humilde…y ese día no tenía ni para pagar el cajón de mi hija.

No puedo evitar llorar mientras relato esto porque extraño muchísimo a mi hija. Tenía solo 16 años.

Creo que no hay dolor más grande que perder un hijo, ya pasaron dos años y 2 meses desde que ella se fue, y el dolor es interminable.

Gabriela, Salta.

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